LA SINODALIDAD DEL PAPA FRANCISCO: “CAMINAR JUNTOS”

Pbro. Santos Belisario Hernández Portillo

El 10 de octubre del 2021 el papa Francisco en una misa solemne en la basílica de san Pedro convoca al XVl sínodo de los obispos con el tema: “Por una Iglesia Sinodal, Comunión y participación”, lo que ha provocado sorpresa en este sínodo es el modo indicado por Francisco de participación de todas las Diócesis y después de forma continental. Etimológicamente hablando la palabra «sínodo», derivada de los términos griegos syn (que significa «juntos») yhodos (que significa «camino»), expresa la idea de «caminar juntos». Un Sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que unos obispos, reunidos con el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente información y compartir experiencias, con el objetivo común de buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación universal; es decir que el papa Francisco nos está invitando a “CAMINAR JUNTOS” (laicos, pastores y obispos), con una nueva visión de Iglesia quizá ya no vertical sino más bien que nos veamos todos como compañeros de viaje en esta aventura de la construcción de los valores del reino de Dios en el mundo. El papa Francisco lo llama “La pirámide invertida”.

Veamos las tres palabras claves que Francisco propone parta este sinodo: Comunión, Participación y Misión.

Comunión y Misión son expresiones teológicas que designan el misterio de la Iglesia: la comunión expresa la naturaleza misma de la Iglesia y, al mismo tiempo, la Iglesia ha recibido ‘la misión de anunciar el reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los pueblos, y constituye en la tierra el germen y el principio de ese Reino.

Participación. Si no se cultiva una praxis eclesial que exprese la sinodalidad de manera concreta a cada paso del camino y del obrar, promoviendo la implicación real de todos y cada uno, la comunión y la misión corren el peligro de quedarse como términos un poco abstractos. Celebrar un Sínodo “siempre es hermoso e importante, pero es realmente provechoso si se convierte en expresión viva del ser Iglesia, de un actuar caracterizado por una participación auténtica”. Dijo el Papa Francisco.

Y esto, aclara, “no por exigencias de estilo, sino de fe. La participación es una exigencia de la fe bautismal”. Por eso, “todos estamos llamados a participar en la vida y misión de la Iglesia. Si falta una participación real de todo el Pueblo de Dios, los discursos sobre la comunión corren el riesgo de permanecer como intenciones piadosas”.

De este nuevo “caminar juntos” que propone el vicario de Cristo surge una interpelación para nosotros como pastores de esta grey que se nos ha encomendado: ¿Estamos dispuestos a asumir y a asimilar este nuevo caminar de Iglesia hombro a hombro con nuestros fieles? O ¿Será que estamos acomodados e instalados en un sistema de Iglesia de privilegios como caciques intocables y máximas autoridades de nuestras comunidades de fieles?

Hemos llegado al momento crucial de la historia en la cual debemos tomar una posición radical como Iglesia o caminamos junto al pueblo para provocar una Iglesia viva y fecunda con el don de la escucha y del Espíritu o nos quedamos encerrados como un Iglesia autorreferencial que solo se queda en sus privilegios con miedo a salir y a accidentarse. La mesa esta servida nos ponemos en camino para el sínodo de la Sinodalidad: comunión, participación y misión, octubre 2023

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