
Comentamos Mateo 16, 21-27
Pbro. Juan José Rogel
Algunos biblistas (por ejemplo J. Knilka), ven en la parte que va desde Mt 4,17 a Mt 16,20 una entera sección que llaman “Jesús proclama el Reino de los cielos”. Hoy precisamente empezamos una nueva sección del Evangelio de Mateo, que llaman “Jesús va en camino hacia la Pasión” (Mt 16,21-25,46). El comienzo de esta sección tiene una indicación temporal, también la sección precedente tenía una indicacion temporal (Mt 4,17). La importancia de esta indicación es que en ambas secciones son como un encabezado: 4,17 “a partir de entonces” da inicio la proclamación del Reino en Galilea; 16, 21 “a partir de entonces” Jesús comenzó a manifestar la necesidad del sufrimiento en Jerusalén. El cambio de ubicación introduce el cambio de tema: a partir de Mt 4,17 Galilea es el lugar de la predicación, a partir de Mt 16,2 Jerusalén como destino y lugar de la pasión. Así inicia de la segunda parte de todo el Evangelio de Mateo.
El Evangelio de este día puede ser dividido en dos partes: 1. Jesús anuncia su pasión y reprende a Pedro (16, 21-23). 2. El seguimiento de Jesús y su significado (16, 24-28). El versículo 28 no aparece en el texto que hoy se proclama pero es la conclusión de esta parte. Algunos detalles del texto de hoy:
Versículos 21-23
La especificación temporal: “a partir de entonces” se refiere a la confesión de Pedro sobre el Mesías, el Hijo de Dios.
Aparece luego un grupo opuesto a Jesús: Ancianos, Sumos Sacerdotes y Escribas. Este grupo es muy activo en los textos de la pasión de Jesús actuando en su contra (Mt 26, 3.47.57; 27, 1.3.12.20), finalmente aparecen burlonamente bajo la cruz (27, 41).
Jesús “les mostró” que es necesario … (21); “mostrar” es un verbo que se utiliza mucho en sentido apocalíptico (Ap 1,1; 4,1; 17,1; 21,9; 22,1.8). En ese sentido, aquí Jesús muestra, revela, su destino futuro a los discípulos y el destino futuro de quien quiere ser su discípulo.
Les mostró que “es necesario ir a Jerusalén y sufrir”. La necesidad se refiere al cumplimiento de la Escritura, también en sentido apocalíptico, como momento culmen de la Salvación de Dios. Jesús revela además a sus discípulos lo que es necesario para quien quiere seguirle.
El discurso en ese momento se centra en la figura de Padro, a quien Jesús le llama Satanás y Escándalo. Pedro no entiende “que es necesario sufrir”, considera que el sufrimiento humano supone culpa y le dice a Jesús: “Dios tenga piedad, no lo puede permitir”. Su actitud es terrenal, no entiende la pasión, ni la resurrección de Jesús, es típico ejemplo de incomprensión del misterio de la cruz.
Que Jesús “se voltea y le dice…” (23), ese giro del Señor indica que se pone de frente para seguir su camino hacia Jerusalén, del cual el Pedro quiso desviarlo. Jesús les había dicho: “El discípulo no es más que el Maestro” (Mt 10,24), una frase reiterada en los Evangelios (Lc 6,40, Jn 13,16; 15,20). El texto paralelo de Marcos agrega un detalle: “Jesús se volteó y mirando a sus discípulos reprendió a Pedro”(Mc 8,33). El gesto de Pedro representa la actitud de los demás y lo que dice Jesús a Pedro lo dice a los demás discípulos, “tú no piensas según Dios”.
El término “escándalo” es utilizado por Mateo cinco veces, Lucas una vez y en Marcos no aparece. Parece que hay otros momentos en los que Mateo alude a escándalos en la comunidad (Mt 13,41; 18,7). El comportamiento de Pedro es ejemplo negativo, en una Iglesia amenazada, se verifica la presencia de creyentes que no se interesan verdaderamente en el seguimiento de Jesús, le temen al sufrimiento, son guiados por los razonamientos humanos de egoísmo y sus líderes no están dispuestos a cargar con la cruz, ya había dicho el Señor “quien no toma su cruz no es digno de mí” (Mt 10,38). Pedro y los demás discípulos en ese momento no estaban dispuestos a dar la vida.
Versículos 24-27
En la estructura del Evangelio de San Mateo la invitación a “tomar la cruz y seguirlo” tiene un significado muy especial, ya lo había dicho (10, 38) y hoy lo repite (16,24). Por la actitud de Pedro y de los discípulos, Jesús invita a su seguimiento diciendo “quien quiera venir detrás de mí”. Resuena en la expresión linguística el adverbio de lugar, ir “detrás” de El, cuando el discípulos es enviado, el Señor lo precede. Y sigue, “que se niegue a sí mismo”: Significa no anteponer el propio “yo” al seguimiento de Jesús.
“Cargar la propia cruz”, en la tradición rabínica se habla más de “cargar con el yugo” indicando así el peso del estudio y la vivencia de la Ley, pero Jesús había dicho que su yugo es suave (Mt 11,29), y hoy invita a cargar no el yugo sino la cruz. Las primeras comunidades profundizaron el significado de la cruz, Pablo dice que nos reconcilia con Dios (Ef 2,16;), que es la potencia de Dios (1Cor 1,18), que causa persecución (Gal 6,12), que tiene enemigos (Filp 3,18). Tomar la propia cruz significa cambio de mentalidad, para no seguir los criterios del mundo sino asumir la lógica de Jesús y ser consecuente.
“Quien quiera salvar su vida la perderá”, aunque hay variadas formas de desarrollar riquezas y goces, dice el Sal 49,8ss “nadie podrá jamás redimirse ni pagar a Dios un rescate”.
“Quien pierda su vida la encontrará”, indica una vida que no es simplemente la vida natural o biológica, toca aquí profundizar su significado ¿Cuál es la diferencia entre la vida natural y la vida que se encuentra en Jesús? Pueden ser sinónimos vida nueva, vida eterna. Hoy Mateo proclama que esa vida se encuentra perdiendo la propia vida por Jesús.
“Ganar el mundo entero y perder la vida”, apunta la tentación de los creyentes de buscar la grandeza en este mundo. La mentalidad y la praxis de los cristianos está amenazada y seducida por la concupiscencia terrena. Algunos en la comunidad se presentan como gente virtuosa lejos de idolatrías. San Juan Crisóstomo comentando este texto dice: “cuando hayas comido y bebido y estés harto acuérdate del Señor tu Dios. Porque tras de comer se atrevieron a lo más inicuo. Cuídate, pues, tú de que no te suceda lo mismo. Pues aun cuando no inmoles a dioses de piedras y oro ovejas y terneros, guárdate de inmolar tu alma a la ira ni tu salud a la fornicación y a otras semejantes enfermedades del alma”.
“El Hijo del Hombre vendrá entre sus ángeles”. De nuevo una imágen de tono apocalíptico en la que Mateo presenta a Jesús vencedor, en la gloria como Juez. El dolor y el sufrimiento no son eternos, la cruz se convierte en misterio de redención. Pablo dirá “que no me glorie de otra cosa sino de la cruz de Jesús” (Gal 6,14), por Jesús Dios ha hecho de la cruz sinónimo de salvación. Este versículo 27 puede interpretarse como parusía.
“Dará a cada uno según su obra”. La idea de la retribución es antigua y apocalíptica. Mateo lo pone al singular, mientras en el AT la retribución aparece varias veces al plural. Por ejemplo el Sal 62,13 “ pagas a cada hombre según sus obras”, Proverbios 24,12 “él recompensará a cada hombre según sus obras”. Rom 14,12 “quede bien claro que cada uno de nosotros dará cuenta a Dios de sí mismo” (cf. también 1 Cor 4,5; 2 Cor 5,10). Este juicio merece atención, aquí el cristianismo práctico representado por Mateo cobra importancia, el seguimiento de Jesús se convierte en obras. La praxis cristiana es aquí en este mundo asumiendo el criterio de Jesús, pero revela su valor definitivo en el juicio final. La comprensión cristiana de la praxis difiere de la manera rabínica. Para la tradición rabínica todas las obras de la persona se juntan y se enumeran individualmente, es una vida llegada al final y que libera su propio juicio por las obras que hizo. Para los cristianos hay como un juicio abierto ante la presencia del Hijo del Hombre.
Dos breves notas de tipo morfológico
- Después de que Jesús anuncia su pasión “Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo” (v. 22). El término (proslambano) puede tener varios significados, por ejemplo que “Pedro se lo llevó aparte”, además puede significar, que “Pedro lo tomó de la mano y se lo llevó aparte”, además puede indicar una actitud de recibimiento amable, podría decirse “Pedro se lo llevó aparte amablemente”. Esta actitud amable de Pedro es muy sospechosa, tantas aplicaciones a la vida se pueden hacer. Puede ser una amabilidad que proviene de la conveniencia, Pedro no quiere sufrir, le resulta llevadera la vida así como estás las cosas, mejor no complicarse y se pone amable con Jesús y pretende acomodarlo.
Una aplicación para la vida es considerar como tentación actual en sociedades donde hay corrupción, violación de derechos humanos, dejar de anhelar la justicia y llevarse a Jesús amablemente a parte. - En el v. 25 “quien pierda su vida por mí, la encontrará”, es una frase con el verbo en subjuntivo aquí en una estructura particular que se llama período hipotético de la eventualidad. Esta eventualidad indica, por una parte, la libertad que Jesús da a la persona, ya que Jesús no se impone sino que invita, en una iniciativa divina de alianza, Dios da vida, bendice, nos da todo, así el Señor invita y atrae. Esta manera de invitar de Jesús hace posible una respuesta de amor. Entre tantas respuestas de indiferencia de la gente, eventualmente habrá quien decida libremente entregar su vida por Jesús. Aquí dice Mateo con el período hipotético de la eventualidad que la consecuencia es necesaria, y ese resultado es que encontrará su vida. Hay una certeza no una probabilidad, Jesús asegura el resultado, se compromete a dar la vida a quien pone su alma y todo su ser por Jesúscristo.
En una aplicación para la vida, podemos considerar como en la sociedad, surgen figuras que se presentan como elegidos y utilizan diversas estrategias, manipulando medios etc. para atraer a la gente, ejercer poder sobre ellos y que les rindan culto. El evangelio ofrece a los creyentes el criterio para discernir y saber lo que es de Dios. El camino de Dios tiene el signo de la cruz de Jesús por distintivo, sólo su cruz redime y quienes le siguen cargan la propia cruz, comprometidos con obra de Jesús de reconciliación, justicia y verdadera paz.
