Padre Rutilio Grande, SJ y compañeros
Por: Pbro. Simeón Reyes
El padre Rutilio Grande García S.J. nace en El Paisnal. Ingresa al Seminario San José de la Montaña y posteriormente en la Compañía de Jesús. Fue ordenado sacerdote en España en 1959. Colaboró con el Seminario San José de la Montaña hasta 1970. Después fue nombrado párroco de Aguilares en 1972.
Rutilio Grande fue asesinado el 12 de marzo de 1977, al final de la tarde, cuando se dirigía a celebrar la misa de la novena en honor a San José, patrono de El Paisnal. Le acompañaban don Manuel Solórzano, de 72 años, y Nelson Lemus, de 16 años.
2015 La causa de beatificación inició en 2015 y una primera fase implicó recolectar documentos, incluso anotaciones que el jesuita hizo en servilletas, así como el testimonio de familiares y personas que lo conocieron. En 2017 ese trabajo se entregó a Roma, donde se desarrolló la siguiente fase.
2019 En el diálogo del Santo Padre con los jesuitas de Centroamérica, durante su Viaje Apostólico a Panamá expresó: “a Rutilio lo quiero mucho y que en la entrada de mi cuarto tengo un marco que contiene un pedazo de tela ensangrentada de Romero y los apuntes de una catequesis de Rutilio”.
2020 El 21 de febrero 2020 el Papa Francisco autorizó a la Congregación para la Causa de los Santos la promulgación del decreto que reconoce el martirio del Siervo de Dios Rutilio Grande S.J. y dos compañeros.
Fray Cosme Spessotto, ofm.
Nacido el 28 de enero de 1923 en Mansuè, (Italia), ingresó en el seminario franciscano de los Hermanos Menores de Lonigo en 1935 e hizo su profesión religiosa el 17 de noviembre de 1940. Ordenado sacerdote el 27 de junio de 1948, expresó a sus superiores su deseo de ir como misionero a China, deseo que no pudo cumplirse. Su otro destino fue Centroamérica, San Juan Nonualco, donde construyó una iglesia parroquial, montó talleres para enseñar un oficio a los jóvenes y fundó una escuela. Su estilo era suave, gentil, sereno, nunca una palabra de más, prudente pero firme en el rechazo de la violencia y en la defensa de la casa de Cristo. Era un hombre amable, presente y decidido en su misión.
Fue asesinado el 14 de junio de 1980 mientras se encontraba arrodillado en un banco de una iglesia y dos personas entraron y le dispararon con una ametralladora. En una nota escrita unos 20 días antes de su muerte había expresado: Presiento que, de un momento a otro, personas fanáticas me pueden quitar la vida. Morir marte, sería una gracia que no merezco. La causa de beatificación se inició el 14 de junio del 2000.
2020 El 26 de mayo de 2020 el Papa Francisco autorizó a la Congregación para la Causa de los Santos la promulgación del decreto que reconoce el martirio del Siervo de Dios Cosme Spessotto sacerdote profeso de la Orden de los Frailes Menores.
Este mismo año fue declarado por la Conferencia Episcopal como “Año Jubilar Martirial”. Subrayando los 40 años del martirio de San Óscar Arnulfo Romero.
2021 El 27 de agosto de 2021 la Conferencia Episcopal de El Salvador da a conocer que la fecha establecida por el Vaticano para la beatificación de los cuatro mártires salvadores será el sábado 22 de enero de 2022. El Papa Francisco nombra como Delegado especial al Cardenal Gregorio Rosa Chávez para que presida la celebración de la Santa Misa.
9 de octubre de 2021: La Conferencia Episcopal invita a los fieles a prepararse espiritualmente y conocer y dejarse interpelar por el testimonio de los mártires a fin de ser una iglesia fiel hasta el final.
2022 El 22 de enero de 2022 en la Plaza del Divino Salvador del Mundo, a las 5.00pm., se lleva a cabo la ceremonia de beatificación. Preside la celebración el cardenal Gregorio Rosa Chávez, como Delegado del Papa Francisco. Acompañan los obispos de El Salvador y obispos representantes de los países centroamericanos, así como delegaciones de la Compañía de Jesús y de la Orden Franciscana.
En el momento central del rito de la Beatificación se dio lectura a la carta apostólica enviada por el Papa Francisco, donde a los nuevos beatos se les llama: mártires, heroicos testigos del Reino de Dios, Reino de la justicia, el amor y la paz hasta la efusión de la sangre, de ahora en adelante sean llamados beatos, y que sean celebrados cada año en los lugares y según las reglas establecidas por del derecho.
Debido a las limitaciones que impuso la pandemia, en la Plaza del Divino Salvador del Mundo solamente se invitaron a 5 mil personas en representación de las diferentes diócesis de El Salvador. Los demás siguieron la celebración a través de los medios de comunicación.
El domingo 23 de enero en Catedral Metropolitana de San Salvador se tuvo la Misa de Acción de Gracias por la beatificación de los mártires y el sábado 29 se hizo lo mismo en la Catedral de Zacatecoluca.
De esta manera concluye el proceso de beatificación y los fieles son invitados a invocar la intercesión de los nuevos beatos para obtener un milagro que abra las puertas de la canonización.
