
Anotaciones al texto de Lc 2, 41-52
Pbro. Manuel Acosta
El texto está encuadrado entre dos sumarios (2, 40 y 2, 52) que llaman la atención sobre la sabiduría y la gracia. Lucas considera el episodio como un ejemplo de esta sabiduría y de esta gracia. Ello se confirma en los vv. 47 y 49 que subrayan por una parte la inteligencia de Jesús y por otra su relación con las cosas de su Padre.
El relato puede estructurarse en las siguientes partes: a) Los vv. 41-42 describen que Jesús, José y María eran personas piadosas. La edad de Jesús (doce años) indica que él es hijo de la ley, es decir que, siendo un muchacho, él guardó la ley del Señor. Por tanto, su sabiduría radica en ello. Este es el significado de la escenificación del relato, que se desarrolla en una peregrinación a Jerusalén, durante la fiesta de pascua.
b) Los vv. 43-45 presentan la pérdida o separación del niño de sus padres. Lucas sostiene que Jesús se quedó en Jerusalén premeditadamente (“sin que sus padres se dieran cuenta”, v. 43). Lucas orienta la vida de Jesús hacia Jerusalén. En este sentido, el texto es una prolepsis del viaje que Jesús hará a Jerusalén; este será con sus discípulos y sin sus padres. Los versículos son dramáticos, puesto que la búsqueda del niño es al terminar la jornada. Es entonces cuando los padres de Jesús se dedicaron a investigar cada uno de los grupos viajantes. Al no encontrarlo, volvieron a Jerusalén. Este volver, constituye en Lucas, la dinámica del discípulo de Jesús. El discípulo camina hacia la cruz (Jerusalén).
c) Los vv. 46-47 desarrollan la imagen del hijo de la ley, por tanto, con inteligencia. La sorpresa de los padres radica en que encuentran al niñeo en el templo, en un contexto de escuela rabínica, en medio de los conocedores de la ley. El que los maestros traten al niño como a un igual demuestra la sabiduría del niño, cuyo método consiste en escuchar y preguntar. El v. 47 supone la presencia de un público. El niño es presentado como el que es capaz de responder asuntos religiosos, conoce la voluntad de Dios, sin haber pasado por la enseñanza rabínica. Es verosímil que este versículo sea una defensa de la comunidad y del Jesús lucano ante los intelectuales judíos, quienes les consideraban faltos de instrucción
(Hch 4, l3). A ello se debe que Lucas emplee el vocablo súnesis, cuyo significado es “inteligencia”, “comprensión”, “juicio”. Un vocablo que Lucas aplica no sólo a las respuestas de Jesús, sino también a su persona. Lo paradójico es que Jesús es súnesis sin haber pasado por el rabinismo.
d) Los vv. 48-50 constituyen una interpretación teológica. El v. 48 recoge el disgusto y el dolor de los padres. Ello está representado en la madre, quien es la que pregunta. Una perspectiva de Lucas. El diálogo será entre su madre y Jesús. Ella se refiere a las cosas de los dos y Jesús refiere a las cosas de su Padre. Jesús tiene un oído abierto a las cosas de su madre y otro a las se Padre. Este último es el que determinará su vida. A ello se debe que sus padres no entendieron, pero prefirieron callar.
e) Los vv. 51-52 presentan la vuelta a la vida cotidiana. Jesús vuelve con sus padres y Lucas reafirma las cualidades sustanciales de Jesús: “sabiduría y gracia”, a la manera progresiva. El texto dice “progresaba”. Hoy, en lo cotidiano, se necesita sabiduría y gracia para vivir en Dios. La necedad y la ignorancia están haciendo mucho daño a la humanidad.
