Pbro. Manuel Acosta

- Anotaciones al texto
El texto inicia y finaliza con una tesis que sirve de inclusión: el amor a Jesús es igual a la práctica de sus mandamientos: “si me aman, guardarán mis mudamientos… el que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama” (vv. 15. 21). Los discípulos transparentan a Jesús practicando el amor a los hermanos. Así se ama a Jesús.
¿De qué amor se trata? “Como yo los he amado, así se amen también ustedes los unos a los otros” (13, 34). Este amor, para el evangelio, tiene su expresión máxima en la crucifixión de Jesús. Esta es el fruto de la manera cómo Jesús vivió.
En el interior de la inclusión, el texto desarrolla dos aspectos. El primero es la petición que Jesús hará al Padre para que mande “otro Paráclito” a sus discípulos (vv. 16-17). Este es el Espíritu de la verdad, desconocido por el mundo, pero conocido por los discípulos de Jesús porque mora en ellos, mediante la práctica del amor de Jesús.
El desconocimiento, en el evangelio de Juan, se patentiza en los judíos, quienes se han resistido a creer en Jesús, por tanto lo han desconocido. El otro Paráclito es la nueva presencia de Jesús en medio de la comunidad. Esta presencia ya no es visible, pero sin este Abogado y Defensor, la comunidad no puede vivir. Por ello el texto dice que es verdadero. De este modo, Jesús Resucitado vive en su comunidad gracias a su Espíritu.
El segundo aspecto del texto lo constituye la promesa hecha por Jesús: “no les dejaré huérfanos: volveré a ustedes” (vv. 18-20). La muerte de Jesús causará orfandad, pero la experiencia de la resurrección enseña que este desamparo es un espejismo, porque “yo vivo y también ustedes vivirán” (v.19).
¿Por qué dice Jesús volveré a ustedes? La comunidad de Juan entendió que la segunda vuelta de Jesús está en cada discípulo que practica el mandamiento del amor tal como él enseñó. Así, Jesús vuelve siempre en cada discípulo que ama como Jesús amó. Por eso la comunidad nunca estará huérfana de amor, porque sus discípulos sabrán amar como él. Solo así el Padre-Jesús habitará en la comunidad de amor: “ustedes en mí y yo en ustedes” (v. 20).
- Sugerencias para la homilía
Mons. Romero dijo: “Jesucristo quiere hablar por medio de su Iglesia acerca de ese Espíritu que prolonga la presencia del Redentor entre los hombres… tenemos que tener en la tierra bien clavados los pies; porque esta vida que Cristo trae a los hombres no es para arrancarlos de la historia, sino para poner en el corazón del hombre, que hace la historia, la fortaleza cristiana con que todo hombre tiene que ser un constructor de su propia historia. Un cristiano que no viva la fuerza del Evangelio entre las realidades de la tierra es lo que llamamos un cristiano desencarnado, desubicado”.
- “Si me aman, guardarán mis mandamientos… el que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama” (vv. 15. 21). Amar a Jesús y amar como él constituye la nueva forma de hacerle presente en el mundo. Amar a la medida de Jesús tiene que ser la única inspiración de cualquier tarea o trabajo que desarrollemos. “Aquí está el secreto de la verdadera dinámica. Aquí está la verdadera fuerza del cristianismo: el amor”. Jesús está hablando de su amor, el que lo llevó a la cruz. Este amor es dinámico, luchador y siempre es nuevo. No se deja vencer por los deseos de odio y de venganza.
- “La Iglesia promueve al hombre en el amor. La Iglesia es amor aunque no lo quieran comprender. Claro que es un amor fuerte, un amor que, como el de los padres justos, corrige a su hijo aunque lo quiera, porque no lo quiere pecador. Por eso, la Iglesia muchas veces es tratada como que ha traicionado a las amistades; pero es porque tiene que decir la verdad aun a los amigos más queridos; porque en eso consiste su amor: en querer arrancarlos de las garras del pecado para ponerlos en camino de conversión hacia Dios. Y si no lo hace así, no sería verdadero amor”.
- La práctica del amor de Jesús nos hace vivir en apertura al otro. El país necesita dialogar. Hay demasiado sufrimiento que debe ser asumido. La indiferencia al dolor está provocando más división social. Los pobres siguen siendo los principales culpables de los problemas de este país. Por eso, si me aman…
